La Consteladora
Os presento mi nuevo thriller
La Consteladora (Contraluz) saldrá a la venta el 4 de junio, pero ya puedes reservarla en preventa. Aunque no la recibirás hasta la fecha de publicación, comprarla en preventa ayuda mucho a que el libro se posicione bien dentro de las plataformas y es una forma de apoyar a los escritores y dar visibilidad a su novela.
Para ir calentando motores, os comparto de forma exclusiva a los suscriptores de Substack una primera entrevista que me han hecho para preparar la promoción.
1. La consteladora parte de una idea muy poderosa: la necesidad de encontrar sentido al dolor y a las heridas familiares. ¿Cómo nació esta historia y cuál fue la primera imagen o emoción que te llevó a escribirla?
Fue muy curioso. Hace un año estaba trabajando en otra historia y fui a pasar un fin de semana con unos amigos. Estábamos sentadas en un prado cuatro mujeres, una médica de atención primaria, una psicóloga, una profesora universitaria y otra escritora y empezaron a hablar de constelaciones familiares.
Yo no conocía esa terapia, pero me pareció un tema muy potente para un thriller. Recuerdo que, al volver a casa, busqué en internet para ver si alguien había escrito una novela sobre ello. Al ver que no, sentí ese impulso inmediato de empezar.
2. El título remite a las constelaciones familiares, pero también a la idea de conectar fragmentos dispersos de una vida. ¿Qué querías proponer con este título al lector que se acerque a la novela?
Hace poco leí una frase que me impactó mucho: cada átomo del cuerpo humano se forjó dentro de una estrella que explotó antes de que la tierra existiera. Todo lo que somos: el calcio de nuestros huesos, el hierro de la sangre, todo proviene de una supernova. Durante millones de años hubo vida en la tierra, pero en un momento concreto dejamos de solo sobrevivir y empezamos a ser conscientes de nosotros mismos, a hacernos preguntas.
El título pretende reflejar no sólo las constelaciones familiares, sino también esa necesidad humana de mirar el cosmos y tratar de entender nuestro lugar en él. Y, al mismo tiempo, la necesidad de mirar hacia dentro para conocernos mejor.
3. En La consteladora lo íntimo convive con una dimensión casi espiritual o simbólica. ¿Te interesaba precisamente moverte en esa frontera entre lo emocional, lo psicológico y lo invisible?
Esta historia necesitaba moverse en esa frontera. Soy una persona muy emocional, y a la vez, muy curiosa. Descubrir cosas nuevas forma parte de mi carácter. Imagino que es la misma pulsación que de niña me hacía leer todo lo que caía en mis manos. Al abordar temas como la consciencia, la muerte o el dolor heredado, el tono fue hacia lo que aún no comprendemos.
A medida que investigaba para la novela, conectaba ideas que me fascinan, como que somos polvo de estrellas o las nuevas investigaciones sobre la consciencia o sobre el funcionamiento de nuestro cerebro.
Por eso la novela se adentra en esa zona misteriosa que nos despierta tanta curiosidad. Aunque soy una persona de ciencia, todo lo que se salga de la normalidad o no tenga explicación me llama la atención. Creo que, más allá de nuestra creencias, todos aceptamos que nos falta mucho por saber, que hay cosas que no entendemos.
4. Aunque la novela aborda temas duros, también hay una búsqueda de reparación y sentido. ¿Qué pueden ofrecernos las historias a la hora de ordenar preguntas personales o emocionales?
Crear y conocer historias es algo innato a nuestra naturaleza, nos permiten mirarnos desde fuera y, en cierto modo, repararnos. Entender por qué actuamos de determinada forma o porqué cometemos ciertos errores una y otra vez, incluso cuando somos conscientes de ellos.
Que alguien se quede leyendo un libro hasta el final en vez de hacer las cientos de cosas que tiene pendientes, ya habla de nuestra propia búsqueda interior. Esta es una historia de ficción, pero habla de cosas que nos afectan a todos: familia, pareja, soledad, culpa.
Puede ser una forma de ordenar ese caos de sentimientos y relaciones. A veces la rutina nos va adormeciendo, pero al igual que aquellos primeros humanos que se dieron cuenta de que existían, leer historias es como mirar hacia las estrellas o a nuestro universo interior.
5. La memoria ocupa un lugar central en el libro: lo que recordamos, lo que ocultamos y lo que transformamos con el tiempo. ¿Hasta qué punto somos el relato que construimos sobre nuestro pasado?
Vengo de una familia numerosa y, cuando hablaba con mis hermanos sobre un mismo recuerdo, era distinto para cada uno de nosotros. Había elementos comunes, pero diferíamos en cosas importantes.
Leí sobre el tema y vi que la memoria no es muy fiable; nuestros recuerdos pueden estar distorsionados e incluso ser falsos. Una parte de nuestro pasado la construimos nosotros, y otra es la forma en que lo vivimos emocionalmente. En ese sentido modificamos nuestra biografía, la vamos modelando con las años.
Explorar cómo nuestro pasado y el de nuestra familia condiciona nuestro futuro ha sido muy intenso. Cambiar dinámicas familiares, incluso siendo conscientes de ellas, es difícil. Todos nos hemos sorprendido diciendo o haciendo cosas de nuestros padres que prometimos no repetir.
Esa herencia invisible, esas dinámicas que arrastramos de manera inconsciente, era uno de los temas que más me interesaba explorar en esta novela y teje las historias de todos los personajes.
6. ¿Qué te gustaría que encontrara el lector en La consteladora: respuestas, consuelo o quizá la posibilidad de hacerse nuevas preguntas?
El libro no ofrece respuestas, es más, creo que plantea cosas para las que aún nadie las tiene o que en muchos casos pueden se diferentes para cada persona, dependen de nuestras propias creencias.
En mis novelas comparto con mis lectores mi propia curiosidad y me gusta pensar que eso puede despertar interés por un tema, el deseo de saber más.
Habrá quien ya conozca las constelaciones familiares y disfrute viendo cómo se integran en un thriller, y habrá quien las descubra por primera vez.
Pero, sobre todo, aspiro a algo muy sencillo: que durante unas horas el lector se olvide de las obligaciones, el móvil, las facturas y se deje llevar por la historia. Que pase una página tras otra impulsado por la misma curiosidad que nos hizo levantar la vista al cielo por primera vez.



Que ganas de tenerlo !!!!!🤗🤗🤗🤗
Felicidades Sonia!!!!!
Bravo Sonia! Moltes ganes de llegir-te de nou :))))
Pinta molt bé